Costos Fijos
Los costos fijos son aquellos gastos que tenés que pagar todos los meses, sin importar si vendés mucho, poco o nada.
Ejemplos comunes
- Alquiler del local o taller
- Servicios (luz, agua, internet, gas)
- Sueldos fijos (empleados, contador)
- Seguros
- Cuotas de préstamos o equipamiento
- Suscripciones (software, plataformas)
¿Por qué importan?
Si no incluís los costos fijos en tu precio, podrías estar vendiendo "a pérdida" sin darte cuenta.
Ejemplo práctico
Imaginá que fabricás velas artesanales:
- Costo de materiales por vela: $500
- Costos fijos mensuales: $50.000
- Vendés aproximadamente: 100 velas/mes
Si vendés a $600 (solo sumando materiales + algo de ganancia), estarías perdiendo plata porque tus costos fijos representan $500 por vela ($50.000 / 100 unidades).
Costo real por vela = $500 + $500 = $1.000
Métodos de distribución
Impulsar te ofrece 3 formas de repartir los costos fijos entre tus productos:
1. Por unidades (partes iguales)
Divide el total de costos fijos entre todas las unidades que esperás vender.
Ideal para: Negocios con productos de valor similar.
2. Por ingreso esperado (proporcional)
Los productos más caros absorben más costos fijos, proporcionalmente a su precio.
Ideal para: Catálogos con productos de valores muy diferentes.
3. Asignación manual
Vos decidís exactamente cuánto de costos fijos asignar a cada producto.
Ideal para: Cuando tenés información específica sobre qué productos generan más gastos fijos.
Tips
Revisá tus costos fijos cada 3-6 meses - Pueden cambiar con aumentos de servicios o nuevos gastos.
- No olvides los "pequeños" - Suscripciones de $2.000/mes suman al final del año
- Separá lo personal de lo del negocio - Solo incluí gastos que son 100% del emprendimiento